
Para que se produzca la infidelidad, es necesario que se cumpla la regla de las tres C :
C+ C+ C = C
( Curiosidad + Calentura + Confidencialidad = CUERNOS)
Curiosidad:
La infidelidad nace de la curiosidad por el otro.
Puede gustarte alguien físicamente sin que pase más que el hecho de verlo pasar y decir “En efecto, es guapo” . Puede atraerte alguien como persona, sin más consecuencia de que digas “ Vaya, es muy agradable” .
Pero si comienzas a sentir curiosidad por el otro (“¿Será casado?”, “¿ Le gustará como luzco vestida de negro?”, “¿Me regresará la billetera?” ), vas en camino directo a su colchón . `
Calentura:
También puede picarte la curiosidad hacia alguien, pero si no sientes que se te acelera el pulso cuando se acerca a ti, todavía falta un largo tramo hasta el colchón. O sea que si esa persona te intriga y además te pone cachonda, si el sentimiento es recíproco, estás prácticamente a punto de convertir en ciervo a tu pareja oficial.
Confidencialidad:
Por lo general, uno evita meterse en líos si sabe que este affaire sería muy evidente, que todos los están mirando, o que hay muchas chances de que tu esposa o marido se enteren del romance.
O sea que si sientes calentura, curiosidad, y además tienes ciertas garantías de que tu cónyuge no se enterará de lo que sucede...¡pues si no vas directo al colchón en lo que tardas en quitarte un zapato , eres un tonto del bote!
Saber que nadie lo sabrá es pasaporte directo a ser infiel.