domingo 15 de noviembre de 2009

Entrevista que me han hecho sobre mi primer libro sobre Infidelidad



" Las encuestas revelan que el 45% de las personas afirman haber sido infiel alguna vez en su vida. Sin embargo, hay muchísimos que no se atreven a confesarlo…Para afrontar este temor tan común en las parejas, la periodista, escritora, humorista e ilustradora gráfica argentina, Ana von Rebeur, trata este tema desde una perspectiva franca y directa ".


¿Cuál es la causa una infidelidad?
- En toda relación de pareja llega un punto en que nos gana la rutina y el aburrimiento, y desearíamos recuperar la adrenalina y el romance de antaño. Para que se produzca una infidelidad es necesario que se cumpla la “Regla de las C”: Curiosidad, Calentura y Confidencialidad. El infiel engaña porque puede hacerlo, ya sea porque halló quien busque aventura, porque se dio la situación y/o porque cree que nadie lo sabrá. Si supiéramos que contamos con confidencialidad absoluta y garantía de que nadie se enterará jamás, todos seríamos infieles. Si no lo somos es para no herir a nuestra pareja. ¡Y porque tampoco es fácil encontrar con quién serlo!

-¿Se busca fuera de casa lo que no se tiene dentro?
-No tanto como se cree. Para la mayoría de los infieles no interesa tanto con quién poner los cuernos sino el hecho de hacerlo. La infidelidad no tiene nada que ver con lo que la pareja oficial sea, haga o deje de hacer. El infiel tiene una tendencia a serlo, por un motivo u otro.

-¿Qué busca entonces un infiel en su amante?
-Proximidad y novedad. Los hombres se enamoran de quien tienen más cerca. Que alguien que se quede a tu lado y no se vaya, es sexy, sobre todo si en la pareja ya es absolutamente todo conocido y predecible. ¿Adivina qué tiene ella que no tienes tú? ¡Que no es conocida!

-¿Cómo detectar a un infiel al instante?
-El infiel elige sus ropas con más cuidado que antes, hace dieta e inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa. Jamás tiene hambre, y habla de temas que antes no dominaba. Cambia de gustos súbitamente, se ofende cuando le insinúan que miente y no quiere tener sexo con su esposa.

-¿Son distintos los indicios de una mujer infiel a los del hombre infiel?
-En temas de ocultamiento los hombres son un desastre: van dejando evidencias por todos lados. Al contrario de lo que pasa con los hombres, una mujer prefiere que su romance quede en la mayor discreción. Los hombres infieles compensan la culpa con regalos sorpresas y comida cara. La mujer intenta estar más enfurruñada aún, para que él no sospeche de que ella está enamorada y feliz. Los hombres toman la infidelidad como un juego . Las mujeres buscan a alguien que las abrace y las mime.


-¿Es posible perdonar y olvidar una infidelidad?
-Pedir perdón es una especie de sucia manipulación post-traición de parte de quien ha cometido la falta. De primeras, sólo es posible dejar pasar el incidente y no seguir hablando de ello. Pero está claro que no se olvida jamás, por lo cual el infiel tendrá que cuidarse mucho más que antes del engaño, para volver a ganarse, aunque sea una parte, de la confianza del otro.

-¿Cómo podemos salvar nuestra relación ante una infidelidad?
-Tratando de no darle mayor importancia de la que tiene, y pensando en el infiel y tú como pareja sólida, siendo el amante un tercero circunstancial que pasó a la historia, y que ya está fuera de escena. Hillary Rodham, la esposa de Clinton, asumió la infidelidad de su marido diciendo: “En veintitrés años de matrimonio pasan muchas cosas en una pareja, y esta fue sólo una de ellas”.

-¿Cree usted que las infidelidades son la causa de la mayoría de las rupturas entre parejas?
-Desde luego. Un matrimonio es un pacto de ayuda reciproca, una sociedad de socorros mutuos. Nadie toleraría hacer una sociedad con alguien que se asocia a otro sin avisarte, ¿verdad? Pues si no lo tolerarías en el mundo de los negocios, muchísimo menos en el mundo de las relaciones íntimas. Una infidelidad es una burla a la confianza que otro ha depositado en ti y está muy bien no tolerar un engaño. Pero hay que tener en cuenta determinados parámetros: quién eres tú y quién es tu esposo infiel. En el libro digo que está muy bien que te divorcies de un Don Nadie que te ha engañado, pero también recomiendo que si tu marido es alguien de la altura, sería mucho mejor que hicieras la vista gorda.

-La persona que ha sido una vez infiel, ¿lo será siempre?
Si se atrevió a hacerlo una vez, tal vez se atreva otra más.

-¿Cuáles son las claves a grosso modo para que tu pareja no te sea nunca infiel?
En la antigüedad, los matrimonios se soportaban por los hijos, por el qué dirán y por la situación económica de la mujer. Ahora vivimos bombardeados por estímulos publicitarios que quieren convencernos de que si no te sientes como Romeo y Julieta, tu pareja no sirve. Los dos extremos son malos. Ni hay que soportar todo atropello y falta de respeto, ni hay que divorciarse al primer engaño.

-Usted trata este tema con mucho humor… ¿es mejor reír que llorar?
-El humor nace del dolor mismo, cuando vemos que podemos sobrevivir de aquello que más miedo nos da. No sales bien parado de que te pongan cuernos si no te ríes de lo bien que te quedan. Además, en esto de los cuernos tienes compañía.

martes 13 de octubre de 2009

La Regla de las Tres C ...para que haya una infidelidad


Para que se produzca la infidelidad, es necesario que se cumpla la regla de las tres C :

C+ C+ C = C
( Curiosidad + Calentura + Confidencialidad = CUERNOS)

Curiosidad:
La infidelidad nace de la curiosidad por el otro.
Puede gustarte alguien físicamente sin que pase más que el hecho de verlo pasar y decir “En efecto, es guapo” . Puede atraerte alguien como persona, sin más consecuencia de que digas “ Vaya, es muy agradable” .
Pero si comienzas a sentir curiosidad por el otro (“¿Será casado?”, “¿ Le gustará como luzco vestida de negro?”, “¿Me regresará la billetera?” ), vas en camino directo a su colchón . `

Calentura:
También puede picarte la curiosidad hacia alguien, pero si no sientes que se te acelera el pulso cuando se acerca a ti, todavía falta un largo tramo hasta el colchón. O sea que si esa persona te intriga y además te pone cachonda, si el sentimiento es recíproco, estás prácticamente a punto de convertir en ciervo a tu pareja oficial.

Confidencialidad:
Por lo general, uno evita meterse en líos si sabe que este affaire sería muy evidente, que todos los están mirando, o que hay muchas chances de que tu esposa o marido se enteren del romance.


O sea que si sientes calentura, curiosidad, y además tienes ciertas garantías de que tu cónyuge no se enterará de lo que sucede...¡pues si no vas directo al colchón en lo que tardas en quitarte un zapato , eres un tonto del bote!
Saber que nadie lo sabrá es pasaporte directo a ser infiel.

Cómo saber que estás con un Don Juan


Los hombres con actitud ganadora ganan a las mejores mujeres.
En primer lugar, porque saben cómo hacer una buena entrada y ganarse un puesto de jerarquía ante los ojos de los demás.
En segundo lugar, porque las mujeres adoran a los ganadores y rechazan a los perdedores.
En el reino animal, el macho Alfa copula con todas las hembras mientras mantiene a raya a los machos de rango secundario. Como en el mundo humano abundan los machos Zeta, un macho Alfa tiene todas las de ganar.
Y si tu macho es de tipo Alfa, estarás en el lugar de la letra Zeta .
Casi todas las mujeres tienen un ideal de macho Alfa que cumple con lo que ellas sueñan. Tal vez sea protector, amoroso, guapo, atento, sonriente, elegante...la cuestión es que crees verlo por ahí, y -si le das la oportunidad-, te subyuga, cautiva y enamora. El efecto que tiene en ti, suele tenerlo también en una cantidad enorme de mujeres.
Dado que la mayoría de los hombres padecen insuficiencia comunicacional innata ( hablan demasiado o no hablan nada) , un hombre que ande por ahí escuchando mujeres y replicando algo más que los típicos monosílabos masculinos -“Ajá” , “Mmm...” o “Ya veo” – será un auténtico seductor, aunque tenga menos dientes que tu marido.
Los seductores natos no sólo escuchan a las mujeres con devoción, sino que usan el más simple truco de conquista imaginable: sabe qué quiere escuchar una mujer . Comienza el encuentro diciendo “ Qué hermosa ...( nariz/ ceja/ cintura/ lengua/ etc)... tienes...Ahora dime cómo te sientes, qué piensas de la vida ...”. Logran que la mujer que le interesa sienta que ella es para él el centro del mundo. Es capaz de hacer cualquier cosa por ella, asi sea una semidesconocida. Cuando una mujer percibe que un hombre la acompaña a la casa bajo una lluvia torrencial, ella misma le da luz verde. Si descubre que él además es un eximio esquiador o buzo de naufragios...¡BINGO!
Las mujeres adoran a los especialistas. Si eres hombre y quieres enamorarlas, especialízate en algo y ganarás su corazón, más todo lo que late debajo. Y si te especializas en matar toros, las tienes a todas . En la historia del mundo, ninguna otra profesion parte más corazones femeninos que la de ser torero. Isabel Pantoja y Lucía Bosé te pueden contar cómo enbanderillaron a un par de rivales para quedarse con el galán.

Para ser infiel hay que saber mentir


Ser infiel se trata de ser pícaro, de hacer algo prohibido, y salir bien librado, sin ser descubierto. Una infidelidad al descubierto no es infidelidad: es voyerismo. Además, dura muy poco, o no llega a concretarse.
El infiel debe tener una memoria prodigiosa que les impida cometer errores garrafales. No puede correr el riego de decir “No, no vayamos a ver “Pasión Otoñal” , esa peli ya la hemos visto”, cuando no era contigo con quien fue al cine. Tampoco puede decirte “ ¿Por qué quieres ver “ Adulterio”? ¿Acaso has descubierto algo?”
La poca memoria puede arruinar la vida amorosa del infiel en segundos haciéndole decir “¿Otra vez pollo al ajillo? ¡Pero si ya cenamos eso ayer!”, cuando fue con la otra con quien saboreó muslo y pechuga.
Prepárate también para enterarte de que el cumpleaños de Juan entre amigos realidad se trataba de una cita a solas con Juana.
No hace falta ser joven y guaperas para trampear . Conozco el caso de un galán maduro que se hizo una nueva dentadura postiza con el dinero que su esposa tenía reservado para unas vacaciones en el mar. Con esa actitud, él no sólo demostró que no le interesaba ir con ella al mar, sino que quería quedarse en la ciudad sonriendo muchísimo.
Las mentiras por omisión también son mentiras, y no menos graves que las mentiras por invención.
Cuando te enteras por terceros de cosas que tu marido te tendría que haber contado durante la cena, tú estás en problemas, pero él en problemas mayores.
Sólo puede tener una doble vida quien sabe mentir bien.
Hay mujeres que sólo se enteraron de que su marido tenia otros hijos y otras esposas...en la noche del velatorio del infiel , donde a él le lloraban perfectos desconocidos. Y eso no es nada. Lo peor fue cuando lloró desconsoladamente una perfecta desconocida. La esposa solo quería verlo vivo otra vez, por supuesto …¡ para ,matarlo con sus propias manos!

Cómo ocultar pruebas y mentir decentemente

Ser infiel no es moco de pavo. Más bien es moco de mujer. Tampoco es soplar y hacer botellas, sino suspirar y hacer escenas.
Al principio, las perspectivas de tener sexo con otra persona sin mayores consecuencias puede resultar deliciosamente tentadora Todos seríamos infieles si supiéramos que podríamos andar haciendo travesuras por ahí con la garantía absoluta de que jamás seríamos descubiertos. Pero hete aquí que todos sabemos que nos llevaría demasiado tiempo hacer todo lo necesario para seguir con el affair sin que se caigan la escenografía y quedemos desnudos al descubierto en el centro de la escena.
¿ Que hay que hacer para mentir bien?

-No llevar a ambas a la Opera si se lo has prometido a las dos .

-“No he llegado muy tarde...¡Eres tú quien se ha ido a dormir muy temprano!” .

-Botar a la basura los jaboncillos, servilletas, cajas de cerillos, caramelos y souvenirs de los hoteles. No, no se lo regales a la hija menor. No será divertido que su mujer la vea peinando a las Barbies con el peine del hotel “Tú y Yo ”.

-Estar atentos a los lapsus linguae y actos fallidos como “Me he dado cuenta de que me encanta cuando me dices cosas al oído en francés. ¿Qué tu no hablas francés? ¡Perdona, quise decir “ en español”!”

-Ocultar recibos, facturas , tickets que evidencien gastos a deshoras en sitios poco habituales, como salmón ahumado y champagne a las 9 de la mañana en el Ritz.

-Asistir a reuniones con amigos de la amante, peinándose con raya al medio para que ningún vecino le reconozca como “el marido de Magdalena, la del 2 “B” ”.

C-oncretar citas en sitios alejados y solitarios, pero no tanto como para que tres bandas de malvivientes se disputen quién de los dos violarán primero.

-No compartir excitante información con los amigos, y guardarse los detalles de la aventura para uno solo, por más doloroso que sea no poder decir “ Anoche tuve siete orgasmos con una pelirroja increíble”.

-No usar a los parientes cercanos para pedir consejos, como “ ¿Crees que le caerá muy mal a mi esposa si me largo con una de quince? Yo pienso que querrá que la deje sola y tranquila con los siete críos...¿ Tú que opinas?”.

-No mentir a los hijos. Es muy feo decirles que se equivocan cuando están diciendo la verdad: Si te dicen “Papá, ayer te he visto con una cara de gran felicidad tomando un helado en la plaza con una mujer muy guapa”. Diles ; “ Si , no sabes que deliciosa estaba la fresa”

-No confundir lo que contó una con lo que contó la otra: “¿ Cuándo te hacen la apendicectomía, cariño? ¡Caramba! ¿ Que no te harán ninguna apendicectomía? ¡Pero qué suerte bestial que tienes!” .

-No nombrar a ninguna mujer en sueños.Si se escapa un nombre, decir que “ María- Marta -tesoro–mío- ven –que- te -como -el -coño” era el nombre del pecesito dorado que tenías en tu más tierna infancia.


Ser infiel intentando no ser descubierto es como hacer malabares con corazones humanos...¡Un circo agotador!
No le conviene ser infiel quien no está con ganas de salirse de la rutina y mantener un doble juego impecable.
En el film “ El Infiel” , el director Adrian Lyne – el mismo que en “Atracción fatal” nos enseñó la receta del guiso de conejito – narra cómo la armonía de una pareja perfecta se destroza cuando la esposa halla en su amante la dosis de adrenalina que su marido no le da. Es que hay demasiada gente dispuesta a mentir todo lo que sea necesario con tal de sentir una pasión que creía ya archivada. Y no mide las consecuencias que esto pueda ocasionarle. Bueno, también hay gente que lleva armas y granadas al estadio de fútbol, sin medir las consecuencias que esto pueda ocasionarle.

¿ Qué he hecho yo para merecer esto?


La infidelidad de tu pareja no tiene nada que ver contigo, con lo que hagas o dejes de hacer.
Mírala a la británica modelo Elizabeth Hurley . ¿ Acaso se acomplejó y se le arruinó la carrera cuando su novio Hugh Grant fue descubierto en su coche con una prostituta (Divine Brown) haciéndole sexo oral? Todo contrario: Liz no sólo no se acomplejó, sino que siguió de novia con él , empezó a protagonizar películas y se hizo superfamosa vendiendo bolsos Vuitton y artículos de lujo, se casó con un millonario y tuvo un hijo mientras todo el planeta mira sus publicidades pensando “Esa es la mujer que no se la chupa a Hugh ”. ¿Acaso es suyo el problema? No, es de su novio, que debe pagar por una fellatio.
La tendencia a la infidelidad no tiene nada que ver con cómo eres tú o cómo tratas a tu novio.
El infiel tiene una tendencia a serlo, por un motivo u otro, como un jugador compulsivo va al casino, el cocinero cocina, el pescador pesca o el tocoginecólogo toca.
La infidelidad se produce cuando, pese a los problemas de pareja que tengáis, deseáis seguir juntos, no consideráis el divorcio como alternativa, y creéis que la única via de escape es la infidelidad. Si tienes rollos morales o religiosos sobre el sacrosanto matrimonio, es más probable que seas infiel. El resto se divorcia y comienza de nuevo.
Desde que el divorcio es legal, hay menos infidelidades que en siglos anteriores. Si tu pareja te ha sido infiel, lo quitas de tu vida a través del divorcio. Entonces ya no vale la pena buscarse una amante y ocultarlo. Simplemente, te divorcias y conoces otro, te divorcias y conoces a otro, te divorcias y conoces a otro...hasta que todas las demás ex mujeres vivan en pisos con vista al mar y él a ti te diga “ Lo siento , cielo. Mis ex mujeres me ha quedado un centavo. Pero la van que vivo, aunque no tiene motor, alcanza para nuestro nidito de amor ”.

La infidelidad ante la crisis de la mediana edad



Hay un momento en la vida de una mujer en que sabe que le queda belleza para poco rato. Para los machos es peor. El macho de golpe se da cuenta de que ha perdido la juventud de golpe. Digamos, un miércoles a la mañana se da cuneta de que tiene menos pelos y más panza .. Esto les aterra y sienten ganas de volver el tiempo atrás. Como los músculos ya no les responden ni siquiera para poner en hora el despertador, se dan cuenta de que tendrán que resignarse a su decrepitud creciente. Pero no les gusta ver que el tiempo pasa y que con él se van las oportunidades de conocer, por ejemplo, a Angelina Jolie. Entonces entra en crisis. Eso es lo que le pasó a Harrison Ford : cumplió 60 se puso un arete en la oreja, usa bronceado de lámpara y se puso de novio con una anoréxica 30 años menor que él - la actriz Callista Flockhart , de “Ally Mc Beal”-, mientras le pide llorando a Spìelberg que le deje protagonizar “Indiana Jones : el Retorno del Abuelo Ágil ”. Pero Spielberg- que luego de “La Lista de Schindler” está mas duro que nunca - prefiere filmar películas sobre seres abducidos por Ovnis antes que mostrar las arrugas del ex Indiana en primer plano. Para el cuarentón traumatizado es muy importante probar que aún exhuma tanto magnetismo como para atraer a una jovencita, aunque sea a través de la banda magnética de su tarjeta de crédito.
Los que entran en esta etapa comienzna a aburrirse de sus rutinas .
Cuando todos los días parecen repetirse con el mismo patrón- el mismo trabajo aburrido para volver a casa a la misma hora donde nos esperan seres cuyo nombre ya ni recordamos- es hora de consultar con el neurólogo, puesto que padecemos Mal de Alzheimer con pérdida de noción de tiempo y espacio.
Algunas personas que han visto demasiadas películas creen que la vida humana debería ser una aventura llena de acontecimientos excitantes que nos llenen de adrenalina. De estas personas, algunas se dedican al aladeltismo. Y quienes no tienen el dinero necesario para ese deporte, se lanzan en picada a la vida de otra persona. Finalmente logran su cometido: nada te brinda más adrenalina y rompe la rutina como una esposa furiosa que en vez de esperarte con escalopes con puré, le espera con el palote de amasar, y lo hace puré a él . Como canta Sabina: “Los cuernos le pondrán a tu almohada/ su sal y su pimienta.” En verdad poner cuernos puede ser algo muy divertido. Tanto como una montaña rusa de alta velocidad cabeza abajo sin cinturón de seguridad.

Tres motivos tontos para ser infiel


Por tirar una cana al aire
El hombre quiere probar qué se siente toqueteando el cuerpo de alguien que no sea Dorita, en una especie de relación, de esas que no dejan huellas. Ellos lo explican con el consabido “No debes preocuparte, eso no significó nada”. Imagínate: tu marido estuvo desnudando a una mujer extraña, pasó la noche con ella, gastó dinerales en regalos, viajes y cenas, arriesgó contagiarse venéreas, sida o dejarla embarazada, lo ocultó lo más que pudo...y cuando finalmente lo descubres, te dice que “todo eso no significó nada”...¡Lo peor es que es verdad! ¡ La intimidad no significa nada para él! Finalmente, él logró su cometido: tirando una cana al aire, se siente menos canoso y mantiene a raya la crisis de la mediana edad.

“Mi mujer no me comprende”:“La culpa de todo la tiene Dorita”, dice él, haciéndose el santo que carga con la triste cruz de un matrimonio obligado. Y con esa cantinela logra provocar compasión en la mente de alguna tonta de capirote que sólo quiere creer que tú eres una bruja malvada. La amante adora escuchar:“Tú si que me comprendes. Contigo sí que me siento a gusto.”. Y queda prendada creyendo cada mentira, sin saber que ella es otra cana al aire más del montón. Mientras tanto, ellos siguen tirando canas al aire hasta que quedan calvos.

Por venganza
Poner los cuernos es la peor venganza imaginable. Así que debemos suponer que si alguien lo hace para vengarse de ti, debes haberle hecho algo verdaderamente horrible, como haber ocupado su lugar en el armario con tus zapatos nuevos o haberte comido sus Oreo bañadas en chocolate. Esas cosas sí que merecen venganza. Un dato interesante: las infidelidades por venganza duran poco, pues los infieles por venganza siempre se encargan de confesar su delito. Es que si no te enteras, ¿cuál es la gracia de cometerlo?